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Toggle¡Hola! Bienvenido de nuevo a un nuevo artículo de mi blog. Si formas parte de esta comunidad desde hace un tiempo, seguro que ya sabes lo mucho que disfruto compartiendo con vosotros recetas, información y consejos para llevar una alimentación saludable y consciente, y si es la primera vez que llegas por aquí, ¡te doy la bienvenida! En el artículo de hoy quiero contarte, cuáles son los beneficios del té verde.
Más allá de su sabor suave y reconfortante, esconde un sinfín de propiedades que pueden ayudarte a sentirte con más energía, rendir mejor en tus entrenamientos y cuidar tu salud desde dentro.
Los beneficios del té verde son muchos, y no lo digo solo desde la teoría: lo consumo casi a diario y también lo recomiendo en mis planes nutricionales cuando buscamos pequeñas estrategias que sumen a nivel físico y mental.
En este artículo quiero contarte qué hace tan especial al té verde, cómo puedes aprovechar sus propiedades de forma práctica y por qué podría convertirse en un gran aliado para tu día a día.
¿Qué es el té verde y por qué es tan especial?
Primero antes de ver directamente los beneficios del té verde, vamos a entender de dónde viene esta bebida tan especial. El té verde proviene de la planta Camellia sinensis, que curiosamente es la misma que se usa para hacer el té negro o el té blanco.
La diferencia está en el proceso: en el caso del té verde, las hojas se recogen y se secan rápidamente para evitar que se oxiden. Y este detalle, aunque parezca pequeño, lo cambia todo.
Gracias a ese secado rápido, se conservan mucho mejor sus antioxidantes naturales, como las catequinas, y en especial el famoso EGCG (epigalocatequina galato), que es uno de los compuestos responsables de la mayoría de las propiedades del té verde.

5 Principales beneficios del té verde
Ahora que ya sabes de dónde viene y qué hace tan especial al té verde, vamos a lo que seguramente más te interesa: ¿cuáles son realmente los beneficios y las propiedades del té verde?
Y es que no estamos hablando sólo de una bebida “saludable”, sino de un aliado que puede ayudarte a mejorar desde la digestión hasta el rendimiento físico o la concentración diaria. A continuación, te cuento los 5 principales beneficios del té verde..
1. Potente antioxidante natural
Uno de los beneficios del té verde más conocidos es su capacidad para combatir el estrés oxidativo. Esto es fundamental no solo para prevenir el envejecimiento celular, sino también para reducir el riesgo de enfermedades crónicas como el cáncer, enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas.
Las catequinas, y en especial el EGCG, neutralizan los radicales libres que dañan nuestras células. Para quienes entrenamos de forma regular, mantener este equilibrio antioxidante es clave para la recuperación muscular y el rendimiento a largo plazo.
2. Acelera el metabolismo y favorece la quema de grasa
Otra de las propiedades del té verde que hay que destacar sobre todo cuando trabajamos objetivos de recomposición corporal, es su capacidad para estimular el metabolismo. Diversos estudios han demostrado que el té verde puede aumentar la oxidación de grasas, especialmente durante el ejercicio.
Además, su contenido en cafeína, aunque moderado, actúa en sinergia con las catequinas para potenciar este efecto termogénico. ¿Mi recomendación? Una taza de té verde unos 30-45 minutos antes del entrenamiento puede ser una buena estrategia para mejorar el enfoque y el gasto calórico.
3. Mejora la concentración y el estado de alerta
A diferencia del café, el té verde contiene L-teanina, un aminoácido que promueve la relajación sin causar somnolencia. Combinado con la cafeína, se genera un estado de alerta tranquilo, ideal para quienes necesitamos concentración durante largas jornadas sin el bajón que puede producir el café.
Este equilibrio lo hace perfecto para estudiantes, profesionales o cualquier persona que quiera un impulso cognitivo sin nerviosismo.
4. Favorece la salud cardiovascular
Otra de las propiedades del té verde, es que gracias al consumo regular de té verde, se asocia con una mejor salud del corazón. Ayuda a reducir los niveles de colesterol LDL (el llamado colesterol «malo») y los triglicéridos, mientras mejora la función endotelial, es decir, la capacidad de nuestros vasos sanguíneos para contraerse y relajarse adecuadamente.
Una buena circulación significa más oxígeno y nutrientes para nuestros músculos, algo clave en el contexto deportivo.
5. Apoya el sistema inmunológico
Otro de los beneficios del té verde es que tiene propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias que ayudan a mantener a raya virus y bacterias. Además, su contenido en vitaminas del grupo B, ácido fólico y minerales como el zinc o el magnesio lo convierten en un excelente refuerzo natural para las defensas.
Beneficios del té verde menos conocidos
Además de los beneficios más conocidos que ya hemos visto, el té verde esconde otras propiedades igual de interesantes que, aunque no siempre se mencionan tanto, pueden tener un impacto muy positivo en nuestra salud.
Son esos “extras” que hacen que esta bebida sea aún más completa, especialmente si la consumes con cierta regularidad. Aquí te dejo algunos de los beneficios del té verde menos conocidos, pero no por ello menos importantes:
Cuida la salud bucal
Gracias a sus propiedades antibacterianas, el té verde puede ayudar a prevenir caries, reducir la placa dental y combatir el mal aliento de forma natural.
Contribuye al equilibrio de la glucosa en sangre
Algunos estudios sugieren que puede mejorar la sensibilidad a la insulina y ayudar a evitar picos de azúcar, lo que lo convierte en una opción interesante para personas con resistencia a la insulina o con riesgo de diabetes tipo 2.
Protege el hígado
Su acción antioxidante también se extiende al hígado, ayudando a reducir la inflamación y el estrés oxidativo. Es especialmente útil en personas con dietas ricas en proteínas o con alta exigencia física, como los deportistas de crossfit.
Contribuye a la salud de la piel
Gracias a su alto contenido en antioxidantes, especialmente las catequinas, el té verde puede ayudar a proteger la piel del daño causado por los radicales libres, como el envejecimiento prematuro o la inflamación. También se ha estudiado su uso tópico para calmar irritaciones y mejorar problemas cutáneos como el acné o la rosácea.

¿Cuánto té verde se recomienda tomar al día?
Como con casi todo en nutrición, la clave está en el equilibrio. En general, se recomienda consumir entre 2 y 3 tazas de té verde al día para aprovechar sus beneficios sin pasarte con la cafeína.
Es una cantidad segura para la mayoría de personas y suficiente para notar sus efectos positivos en el cuerpo. Ahora bien, si eres especialmente sensible a la cafeína, tienes hipertensión o algún problema de salud específico, lo ideal es consultarlo primero con un profesional antes de incluirlo de forma habitual en tu rutina. Cada cuerpo es distinto, y lo que a uno le va genial, a otro puede no sentarle tan bien.
Errores comunes al tomar té verde
Aunque el té verde es una bebida muy saludable, hay ciertos errores bastante comunes que pueden hacer que no lo aprovechemos del todo… o incluso que nos siente mal. Aquí te dejo algunos de los más habituales para que los tengas en cuenta:
Tomarlo demasiado caliente
Es tentador tomarlo bien calentito, sobre todo en invierno, pero conviene tener cuidado con la temperatura. Consumir té verde demasiado caliente de forma habitual puede irritar la mucosa gástrica, sobre todo en personas con sensibilidad digestiva o gastritis.
Lo ideal es dejarlo reposar unos minutos antes de tomarlo, hasta que esté templado. Así no solo cuidas tu sistema digestivo, sino que además podrás apreciar mejor su sabor y aroma.
Beberlo en ayunas sin nada más
Mucha gente lo toma en ayunas pensando que potencia sus efectos, pero no siempre es lo mejor. Si eres de las personas que tienen el estómago delicado, tomar té verde sin haber comido nada puede provocarte molestias digestivas, acidez o incluso náuseas.
Si quieres incorporarlo a tu mañana, tómalo después del desayuno o al menos con algo sólido. Así evitas molestias y aprovechas mejor sus propiedades.
Combinarlo con hierro o comidas ricas en hierro
El té verde contiene taninos que pueden inhibir la absorción del hierro no hemo (el que encontramos en vegetales, legumbres o cereales integrales). Esto puede ser un problema si tienes anemia o estás tomando suplementos de hierro.
En estos casos, lo mejor es espaciar su consumo unas dos horas respecto a las comidas principales o la toma del suplemento. De esta forma, evitas interferencias y sigues beneficiándote del té sin comprometer tus niveles de hierro.
Pensar que es una solución mágica para adelgazar
Este es uno de los mitos más extendidos. Sí, el té verde puede ayudar a movilizar grasas y aumentar ligeramente el gasto energético, sobre todo si se combina con ejercicio físico. Pero de ahí a pensar que te hará perder peso por sí solo… hay un buen trecho.
Para que realmente funcione como un apoyo, debe formar parte de una estrategia completa: alimentación adecuada, entrenamiento bien planteado y constancia. El té verde no sustituye a un buen plan, pero sí puede ser un complemento excelente.
Cómo incorporarlo en tu rutina de forma práctica
Una de las cosas que más me gusta del té verde es lo versátil que es. No hace falta que seas un experto en infusiones ni que tengas mil accesorios en casa. Aquí te dejo algunas formas sencillas y prácticas de integrarlo en tu rutina, tanto si lo tomas por salud como por placer:
En forma de infusión caliente, perfecta para las mañanas o media mañana. Es una opción suave y reconfortante para empezar el día con calma y energía.
En versión fría, ideal para los días de calor. Puedes prepararlo con antelación y añadirle unas rodajas de limón, menta fresca o incluso jengibre para darle un toque más refrescante.
Como matcha latte vegetal, una opción deliciosa si te apetece algo más cremoso. Yo suelo prepararlo con bebida de avena o almendras, y queda espectacular.
En batidos verdes, si te gusta experimentar un poco más. Combina genial con espinacas, manzana verde, pepino, jengibre… y te llevas un chute antioxidante en cada sorbo.
La clave está en encontrar la forma que más se adapte a ti. No es necesario tomarlo siempre igual, ¡puedes ir variando según el momento del día o la estación del año!
Una taza llena de beneficios
Como ves, los beneficios del té verde van mucho más allá de una moda o una bebida “fit”. Estamos hablando de un recurso natural con respaldo científico, ideal para apoyar tanto la salud como el rendimiento físico y mental.
Incluir el té verde en tu día a día puede parecer un gesto pequeño, pero créeme: esos detalles marcan la diferencia a largo plazo. Si quieres mejorar tu salud digestiva, tu metabolismo, tu concentración o simplemente encontrar una bebida funcional que sume a tus objetivos, el té verde puede ser un gran punto de partida.
Si no sabes por dónde empezar o te gustaría que te acompañe en ese camino, como dietista nutricionista especializada en rendimiento deportivo, estoy aquí para ayudarte. Podemos trabajar juntas en un plan personalizado que se adapte a tu estilo de vida, tus entrenamientos y tus metas.